La hidrocefalia crónica del adulto es un problema neurológico que puede aparecer con el paso de los años. Muchas veces sus síntomas se confunden con el envejecimiento o con otras enfermedades, por lo que no siempre se detecta a tiempo. Aun así, cuando se diagnostica correctamente, existen tratamientos que pueden ayudar a mejorar la situación del paciente.
Se trata de una patología que suele afectar sobre todo a personas mayores. Por eso es importante prestar atención a ciertos cambios. Descúbrelo todo en este artículo.
¿Qué es la hidrocefalia crónica del adulto?
La hidrocefalia crónica del adulto es una alteración en la circulación del líquido cefalorraquídeo. Este líquido rodea el cerebro y la médula espinal y tiene funciones importantes, como proteger el sistema nervioso y ayudar a eliminar sustancias de desecho. Cuando el líquido no circula correctamente o no se reabsorbe bien, empieza a acumularse en los ventrículos del cerebro. Con el tiempo estos ventrículos se dilatan y pueden afectar al funcionamiento de distintas zonas cerebrales.
En algunos pacientes existe una causa clara, como una hemorragia cerebral previa, una infección del sistema nervioso, un traumatismo craneal o una cirugía. En otros casos no se encuentra una causa concreta y se habla de hidrocefalia idiopática.
Síntomas de esta alteración
Los síntomas pueden variar entre pacientes, pero hay algunos que aparecen con bastante frecuencia:
- Dificultad para caminar o sensación de inestabilidad
- Pasos cortos o lentos al andar
- Problemas de memoria o dificultad para concentrarse
- Sensación de lentitud mental
- Urgencia urinaria o pérdida de control de la vejiga
A diferencia de otros tipos de hidrocefalia, en este caso la acumulación suele producirse de forma lenta. Por eso los síntomas aparecen poco a poco y muchas veces se confunden con otras enfermedades neurológicas o con el deterioro asociado a la edad.
Tratamiento hidrocefalia crónica del adulto
El tratamiento depende de cada paciente y del grado de afectación, pero el objetivo es común: reducir la acumulación de líquido cefalorraquídeo dentro del cerebro. Cuando el diagnóstico está claro y se considera que el paciente puede mejorar, el tratamiento más habitual es quirúrgico.
Antes de tomar una decisión se suelen realizar varias pruebas para valorar la respuesta del paciente y confirmar que la intervención puede ser beneficiosa.
Colocación de una válvula de derivación
El tratamiento más utilizado es la colocación de una derivación ventriculoperitoneal. Consiste en implantar un sistema formado por un tubo fino y una válvula que permite drenar el exceso de líquido cefalorraquídeo desde los ventrículos del cerebro hasta el abdomen.
Una vez allí, el organismo lo reabsorbe de forma natural. La válvula regula la cantidad de líquido que se drena para evitar tanto la acumulación como el drenaje excesivo.
Este sistema queda colocado bajo la piel, por lo que no se ve desde el exterior. Es el tratamiento más utilizado porque en muchos pacientes permite mejorar especialmente la marcha y el equilibrio.
¿Cómo es la cirugía?
La intervención se realiza normalmente con anestesia general. Durante la cirugía se introduce un pequeño catéter en uno de los ventrículos del cerebro y se conecta a la válvula que regula el drenaje del líquido. Desde esa válvula sale otro tubo que se dirige hacia el abdomen. Todo el sistema queda colocado por debajo de la piel.
Recuperación y seguimiento
Tras la intervención es importante realizar revisiones periódicas. Estas revisiones permiten comprobar que la válvula funciona bien y que el drenaje del líquido es adecuado.
La evolución puede variar según el paciente. En muchos casos la mejoría se nota sobre todo en la forma de caminar, que suele ser uno de los síntomas que más responde al tratamiento. Otros síntomas, como los problemas cognitivos o urinarios, también pueden mejorar, aunque a veces lo hacen de forma más gradual.
Ponemos tratamiento a la hidrocefalia crónica del adulto
En Neurocirugía Katati valoramos a pacientes con diferentes patologías neurológicas, entre ellas la hidrocefalia crónica del adulto. Estudiamos cada caso de forma individual para confirmar el diagnóstico y valorar cuál es la mejor opción de tratamiento.
Como neurocirujano en Almería y Granada, acompañamos al paciente durante todo el proceso, desde la valoración inicial hasta el seguimiento después del tratamiento, buscando siempre una atención cercana y clara. Contacta con nosotros para saber más.

Dr. Majed Katati, neurocirujano con más de 25 años de experiencia y práctica profesional, además de ser actualmente profesor de neurocirugía en la Universidad de Granada. Con una gran formación académica y méritos profesionales es un referente en patologías de columna, tumores del sistema nervioso, neurocirugía funcional, patologías vasculares y otras más.


